Publicado por
María García Esperónmartes, 14 de septiembre de 2010
Quizás buscamos sin saber lo que no existe;
dentro del pecho, detrás de tu mirada.
Tal vez debiéramos dejar que nuestro cuerpo
sea sólo eso, la mejor de las moradas.
¿No será en otro lugar donde ella vive?
(en una carta, en un café o en una rosa)
¡oh geografía equivocada del poeta!
no es en el cuerpo donde hay alma
es en las cosas.